La historia del mundo globalizado del siglo XXI, es decir, del universo del círculo virtuoso, es lo que se esboza en “La tierra es plana” de Thomas Friedman. La clave está en sus primeras 150 páginas, a través de las que anuncia la amenaza “agropicante”, una realidad para las empresas europeas, pero no tanto para las de EE.UU. que, gracias a su arriesgado espíritu, tienen más posibilidades de sobrellevarla.

La innovación, lo atrevido y lo provocador interesa. Según Á. Gabilondo, Catedrático de Metafísica, para poder entender lo que pasa alrededor de nuestras empresas, debemos conocer el círculo virtuoso de la innovación. Mayor creatividad, formación a todos los niveles empresariales -incluso a los que hasta ahora no “eran los mejores”- y organizar redes inteligentes para el trasvase de conocimientos… son algunas de sus claves fundamentales.

Para ello, hay que potenciar el talento en las empresas, tanto en la fuerza de ventas, como en la logística de distribución, que rastrea y observa tanto a nuestros negocios como a los de la competencia. Es decir, obtener datos inteligentes para incorporarlos a las diferentes plataformas y que nos ayuden a destilar el talento.

El talento corporativo en altas dosis es fundamental para tomar decisiones que premien el individualismo en las organizaciones. Para aprender a buscar siempre la mejor situación para el desarrollo empresarial, y no poner puertas al campo. También ayuda a evitar los errores con el fomento del arte de dudar, con la humildad y harmonía, y por la necesidad de contar con las bases necesarias para tener una actitud pro-activa de cara al conocimiento.

Tomar decisiones, tener movilidad, motivar, saber dudar y actualizar conocimientos. Ésta es la esencia de lo que deben aportar los individuos a su entorno empresarial, para que revierta en su bienestar.

La innovación se sustenta en varios factores: en tener el empuje para utilizar mejor y moderna tecnología, en dirigirse a nuevos mercados, con productos que cubran nuevas necesidades, y en que la lucha por reducir costes sea el día a día en la empresa.

Pilotar el margen es gestionar de forma ordenada las variables que intervienen en el círculo virtuoso corporativo.