Qué puedo decir que no sepamos… ya no son populares los “efectos” del cómo: la globalización o la localización industrial… ¡Simplemente hay que re-organizarse! Pero ¿qué hacemos? ¿Esperar a que el otro mueva ficha primero? ¿O la movemos nosotros? Hay que detenerse, dudar y observar a los que están a tu alrededor: a tus colaboradores, proveedores o clientes… ¿Estarán en el 2010? ¿Y en el 2015 o 2020? Y lo más importante… ¿estarás tú? fija un horizonte a 15 años vista, una generación industrial y… ¡analízalo!

En el futuro nada será como hoy, ni tan siquiera cómo pensamos que podrá ser.
Recuerda por ejemplo, cómo éramos hace 15 años, en los 90: tu sector, tu entorno… ¿Sabes lo que permanece? La misma profecía de la innovación, que la Universidad debe acercarse más a la industria, lo de la gestión del conocimiento, lo de pensar globalmente actuando en el mundo o en tu entorno local, tal como dice Thomas Friedman en “La tierra es plana”…

El círculo virtuoso para la adaptación al futuro es la capacidad de “implantar sistemas”, de crear las herramientas para forzar el resultado dirigidas a generar conocimiento, difundirlo entre los usuarios, adaptarse a las nuevas tecnologías y fomentar la eficiencia en el uso de tus recursos. Es decir: conocimiento, comunicación, tecnología y recursos.

Hacer el ejercicio de comparar dónde estabas en 1990, dónde estás ahora y dónde estarás a medio plazo, en el 2010 ó 2015. Móntate un esquema comparativo y haz participar a tu gente en su análisis. Afina tus oídos y escucha a quien sugiere acciones en marcha o nuevas ideas. En el caso de que sólo obtengas silencio… tu círculo virtuoso no está cerrado: ¡no llegarás al 2020! ¡Seguro!.

La creatividad como forma de trabajar cada día, el conocimiento permanente en todas direcciones y el reparto del talento, son la mayor riqueza de una organización empresarial.

Crear en las corporaciones una “red global para la innovación” para transmitir los objetivos, las consignas y recibir conocimiento en todas direcciones y facilitar la optimización de soluciones. Sí, crear la filosofía de la comunicación para poner rumbo al 2020.

La actividad del círculo virtuoso para llegar a la meta elegida, debe de dirigirse a que tu empresa no pierda valor, que permanezca en la tasa de rentabilidad, asegurándola con una implantación de medidas correctivas sobre el objetivo margen, que es donde se genera el beneficio.

Innovar para que el comprador entienda y confíe en que puede contar contigo en el futuro. ¿Qué comprador?: El cliente que tendrás mañana, y al que hoy, ni conoces.