A principios de esta década se publicó en EEUU un libro sensacional, Free Agent Nation: The future of working for yourself. New York: Warner Books, 200, de Daniel H. Pink. Espero que algún día vea la luz en nuestro país o que a alguien de aquí se le ocurra hacer un trabajo similar. De momento, una selección de los mejores consejos de Pink para sobrevivir en la “Nación de los Agentes Libres”.

1. Conviértete en una marca.
Puede parecer un poco antiguo, pero sigue siendo verdad.

2. Hazte con un eslogan de marca.
Una vez convertido en una marca, destila su esencia. La mejor técnica: escribe tres palabras que transmitan todo lo que tu negocio representa, es decir, tu “lema” “o eslógan de marca”. Las grandes compañías invierten grandes sumas de dinero para dar con el eslogan adecuado.

3. Tu nombre, como dominio.
¿Qué email aporta mayor credibilidad? ¿874qz12@yahoo.com o Em@EmilyLopez.com? Pon tu nombre en tu negocio. Y pon tu negocio en la Red. Si tu nombre ya está registrado, añádele algo, por ejemplo, www.janebrowndesign.com.

4. Aparece como una empresa, no como un empleado.
En tu papelería y demás comunicaciones, evita la impresión de trabajar detrás de una mesa de cocina. No dejes que este tipo de cosas diluya los encantos de ser pequeño, ágil y creativo. Piensa en clave de una original boutique, no de un conglomerado amorfo.

5. Haz tarjetas de visita chulas.
Son más importantes de lo que uno piensa. Si son memorables, tú también lo serás. Para ello, recurre a un buen diseñador. En la economía de free agents, el diseño importa y, en consecuencia, siempre vale lo que pagas. Asimismo, utiliza la parte posterior de tus tarjetas para comunicar tu misión, una cita, una historieta o tus datos de contacto en otra lengua.

6. Afina tu discurso de ascensor.
Ser capaz de explicar en 30 segundos quién eres, qué haces y porqué alguien podría beneficiarse de tu talento. Luego, redúcelo a 15 segundos. Practícalo. Afínalo… Nunca sabes quién subirá contigo en el ascensor.

7. Utilizar tu archivo de firma .sig.
Un archivo de firma .sig es el texto que puedes colocar automáticamente debajo de cada email, con tu teléfono, dirección de email, cargo y otra información. Y, por supuesto, incluye tus datos de contacto: así la gente podrá localizarte de forma rápida. Incluye también algo original, como una cita, una línea divertida o tu eslogan de marca.

8. Escucha.
Algunos de los mejores vendedores recurren a técnicas narrativas: callan y dejan que hable el cliente. Escuchan lo que tiene que decir para ver cómo pueden ayudarle.

9. Piensa a largo plazo.
No intentes hacer una venta de una vez: Mejor, trata de construir una relación a largo plazo. Si la gente se siente engañada al utilizar tus servicios o comprar tus productos, no volverá. Y eso, junto con el daño colateral que causa a tu reputación, condenará tu negocio.

10. Haz una lista de diez proyectos o clientes ideales.
Nunca sabes hacia dónde te llevará el trabajo. Creando esta lista, revelarás lo que realmente estás buscando. Además de definir el perfil de tus clientes ideales, podrás reconocerlos cuando los encuentres.

11. ABC.
“Always Be Closing”, o “siempre cerrando”. Es decir, estar listo para cerrar el trato. Este es un consejo clásico que se aplica sólo en ventas. Si eres un “free agent”, estás de venta.

12. Si tienes algo que decir, crea un blog o lanza un eboletín.
En tu blog puedes opinar sobre tu profesión, sector o industria y ofrecer enlaces a artículos y a páginas web de interés. Si publicas un eboletín, sumistrarás “noticias que puedes utilizar” a aquellos lectores interesados. Ambas opciones son una buena forma de demostrar tu maestría, realzar tu marca, y divertirte un rato. Advertencia: ofrece contenido real, útil, no un texto comercial.

13. Ten en cuenta al matchmaker o al agente de talento.
Aunque los matchmakers y los agentes de talento exijan un premio para engancharte, son una buena forma de empezar y un buen apoyo a tus esfuerzos de comercialización.

14. Eres tan bueno como lo fuiste en tu última actuación.
¿Qué has hecho por mí últimamente? En el nuevo mundo del trabajo, todos se hacen esa pregunta. Tendrás que contestar. Y responder. Y responder. No intentes apoyar el negocio sobre aquel trabajo que hiciste hace muchos años.

15. Fija tu propio estándar de servicio al cliente.
Piensa en una empresa que tenga un servicio al cliente que admires. Estudia qué hace y aplícalo a tu negocio. Procura tratar a tus clientes del mismo modo.

16. Da las gracias.
Nunca subestimes la energía de una nota de agradecimiento manuscrita. Es fácil, eficaz. Y tu madre estará orgullosa.

17. Mantén el contacto.
No te olvides de los clientes antiguos. Contacta con ellos regularmente, por ejemplo, cada seis meses. Antes de que necesites el trabajo. Llámalos. Envíales un artículo interesante. Queda para tomar un café… Los free agents saben que es mucho más fácil conseguir un negocio de los clientes antiguos, que encontrar nuevos.