La neurociencia es la plataforma para el desarrollo de la experiencia y del saber hacer de las empresas. Los profesionales que tienen mayor éxito – no siempre coincide con los más preparados- son el punto de mira sobre los que recae la gestión del talento, pero… ¿cuál es su herramienta? El conocimiento. Es decir, el activo que, elaborado y trasmitido, logra que el “saber hacer” de los mejores pueda traspasarse a quienes aspiran a serlo.

El conocimiento es la base para el desarrollo de cualquier economía. A veces, hasta puede utilizarse como una gran baza, ya que es habitual que algunos profesionales que “saben”, se guarden el conocimiento de forma celosa. Incluso llega a evidenciarse que, a “mayor saber”, menor comunicación con los demás. Esta es la enfermedad del conocimiento: el ocultismo.

Conocido es el caso del experto que para nada abre su puerta del saber a los demás. ¿Será por miedo a perder su protagonismo? ¿Será por que no sabe cómo comunicarlo? La mejor estrategia es asumir a nivel empresarial, que hay que ampliar el círculo del conocimiento a todos los niveles y en todas las direcciones.

Como ya apuntó Edward Thorndike en 1920, debemos “promover la sabiduría social, es decir, las competencias que alimentan el crecimiento y el desarrollo de las personas con las que nos relacionamos”. El trabajo está en los líderes, que deben asumir su poder de persuasión en los círculos afines, y en el mundo empresarial, donde la dirección general debe dotar a la empresa de herramientas que faciliten esta transmisión de conocimientos.

Está demostrado que, cuanto más complejo es un trabajo, mayor es la importancia de gestionar y transmitir el conocimiento. Así pues, conocimiento técnico y coeficiente intelectual, no tienen valor si quedan reducidos a células aisladas. El traspaso del conocimiento es una práctica que debe convertirse en algo cotidiano. Por ello, realizar un intercambio intelectual con las personas de tu entorno es lo mejor que puedes hacer por tu colectivo profesional.

Da conocimiento y aflorará el talento… ¡Descúbrelo!