Tras lograr su independencia en el año 1947, la India había sido considerado un país atrasado hasta que a finales de los 90 se convirtió en la [única] opción para superar con éxito el llamado “efecto 2000” [que implicaba ajustar el reloj interno de todos los ordenadores existentes en el mundo que se temía podían dejar de funcionar].

Se trataba de subcontratar una labor monumental y pesada [de revisión de líneas de código] que no comportaba ninguna gran ventaja competitiva, pero que era necesaria realizar. Ante este escenario, la India era el proveedor con mejores condiciones para efectuar el ajuste [y al mínimo precio posible], lo que le permitió expandir su industria de tecnologías de la información a todo el mundo.
Los 3 elementos de la fórmula mágica de la India para atraer empresas extranjeras son: un abundante talento (produce 200.000 ingenieros, 300.000 técnicos y más de 3 millones de universitarios cada año) el inglés como idioma oficial (lo que supone un valor añadido a su mano de obra con respecto a la de otras economías emergentes como la China) y los costes de mano de obra son mucho más reducidos que en la mayoría de países desarrollados (con una diferencia media de 4 veces más sueldo por la misma tarea).

Cada vez son más las empresas de todo el mundo que apuestan por el llamado Business Process Outsourcing (BPO) consistente en subcontratar la gestión de algunos procesos a empresas especializadas.

La globalización económica está impulsando un modelo en el que la India se convierte en el proveedor de servicios tecnológicos más importante del mundo. Actualmente la India ya es responsable de casi el 70% de la industria global en offshore de tecnología informática y de casi el 50% de la industria de BPO global.

Las relaciones entre la India y España son incipientes. Las relaciones entre ambos países no han sido, hasta ahora, lo suficientemente fluidas para que las Pymes [que forman más del 90% del tejido empresarial español] puedan aprovechar las oportunidades que presente la India.

El Gobierno español desea a subsanar esta situación con una serie de medidas entre las cuales destaca el Acuerdo entre el Centro de Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) y el Comité de Desarrollo Tecnológico Indio (TDB) sobre un Programa Bilateral de Cooperación  para desarrollar iniciativas conjuntas en el ámbito de la transferencia de tecnología, investigación industrial e innovación tecnológica.