China (77) Vaya por delante, es profesor de la Universidad de Yale, escribe en el New York Times y ocupa múltiples cargos de relevancia en el mundo de analistas financieros. No es un informador trasnochado con influencias políticas, como los muchos que hablan sin ton ni son. Su libro reciente “El estallido de la burbuja”, como dice Bassin Nicholas Taleb, visiona lo que debe de pasar.  Nos presenta la crisis como un mal, como un “fenómeno de carácter esencialmente psicológico”, que para empezar no está mal, y que se han extendido por todo el mundo porque todos compartimos la misma psicología inversora. Sus medidas correctivas son…

…1)Impedir la quiebra de <<instituciones financieras importantes para el sistema>>; 2) <<descongelar los mercados de crédito y divisas>>; 3) <<recaudar capital de fuentes públicas y privadas>> para los bancos; 4) garantizar que el seguro de depósitos nacionales esté a salvo; 5) reiniciar los mercados secundarios de las hipotecas. Libro que sitúa al management en el sitio que le corresponde de ahora al 2015 por lo menos. <Muy interesante.>

y, que <… Las soluciones de largo recorrido para la crisis requieren un avance hacia la democratización del sistema financiero, es decir, hacer que las instituciones financieras funcionen mejor para todos, no solo para unos cuantos privilegiados. El descenso en los niveles de confianza amenaza con crear una recesión planetaria que podría cebarse en la economía mundial durante varios años. Para lograr este objetivo, debemos hacer progresar la calidad de nuestro sistema financiero, lo cual requiere la aplicación de innovaciones que no solo le pongan parches a su maltrecho funcionamiento, sino que nos hagan avanzar hacia un nuevo modelo prestando atención a la gestión a largo plazo de sus aspectos fundamentales…> sigue siendo parte de su teoría, que nos aportará daños predicables colaterales y otros aún desconocidos.

Como dijo Toni Blair en su conferencia en Barcelona en la primavera del 2007, con una economía solo en estos momentos afectada por el efecto globalización, buena para el crecimiento de unos países y ya molesta para los que eran invadidos por productos altamente competitivos: “cuando el cambio de produce a nuestro alrededor, es obligatorio cambiar nosotros mismos”… “Solo la inversión en Ciencia y Tecnología y nuestras Habilidades, nos permitirán sobrevivir. Blair no pensaba en esos momentos, en la existencia personajes que en total deshonestidad y codicia en el desarrollo de su trabajo por parte de agentes hipotecarios, gestores de fondos de cobertura y calificación. Desembocara en el caos económico actual. Por lo que a su tres condiciones para elevarnos hace falta ahora además la de "Reactivar la financiación".

Shiller, visiona que cambios sociales que incidirán en nuestros hábitos de consumo, nuestros valores, y nuestra “capacidad de relacionarnos con otras personas. A partir de ahora, dirigiremos nuestras vidas y negocios de forma un poco distinta”. Todo ello dentro de un alto peligro, ya que en el caso de las cinco medidas que propone, arraiguen y logren que las personas puedan entrar otra vez en el circuito de ganar para poder gastar. Crisis que se alimenta de psicología inversora, que solucionarlo depende de que la banca que en su lugar están pidiendo al mundo empresarial que se espere y aguante hasta que dichas instituciones logren parar su balanceo de recursos internos. ¿Podrá esperar el empresario? ¡No, no podrá!, en millones de casos y en muchos países. ¿Y, qué ocurrirá?, pues que, muchos no sobrevivirán y es algo que ya hay que aceptar.

Se le está pidiendo al ciudadano que soporte en peso de los errores de muchos personajes, que eran ricos y que ahora siguen siendo mucho más ricos. Los mismos que deben de paliar sus adversidades con “dinero de los estados” que acaban pagando, con sus impuestos los ciudadanos de a pie. Estas decisiones son del estilo “suma cero”, yo gano a cuenta de que tu pierdas. La banca codiciosa no abre su actividad, y el países débiles como es nuestro caso, el gobierno central o de las comunidades no tienen fuerza y ni poder fáctico alguno, para acelerar las ayudas a las empresas ante el declive imparable.Y a la vista está.

Al igual que el Ministro de Industria invierte-gasta, en los próximos presupuestos 245 millones de euros parte destinado a regalar bombillas de bajo consumo para cada hogar. Nadie, que yo sepa, se está preocupando de informar de las causas técnicas en profundidad origen de la crisis y de invertir a un reciclaje formativo para que los agentes, que no han cambiado,  sepan gestionar y administrar,  las inyecciones del nuevo dinero que les llega por el Estado.

<… Cada crisis alberga la semilla del cambio. Ahora ha llegado el momento de reestructurar el engranaje institucional de la actividad financiera de un modo positivo, que aporte estabilidad a la economía, impulse la riqueza de las naciones, refuerce lo mejor de la innovación financiera y deje a la sociedad en una posición más ventajosa que antes de la crisis…> dice Shiller,… Es cierto que los altos ejecutivos en el mundo de las finanzas no son precisamente personas compasivas La política pública dirigida contra sus actividades no es la solución a nuestros problemas. Si los es “Ampliar y desarrollar los mercados financieros”. Es exactamente lo que se necesita para resolver la crisis actual y evitar así una recurrencia de crisis económicas parecidas en el futuro.

Si, yo me lo creo, ya que el sistema financiero es la columna vertebral de mercado y de su actividad viven los ciudadanos de forma directa o indirecta. Pero, ¿con los mismos personajes? , sin asegurarnos que han cambiado el nivel de su codicia, sin un examen que los califique nuevamente. Si son los mismos, el cambio no llegará y esto es fácil de predecir. Estos personajes nos tienen que mojarse el culo para la ego-economía del día a día, que necesitan las millones de familiar sin trabajo que además son la consecuencia de sus codiciosas decisiones. “La política pública dirigida contra sus actividades no es la solución a nuestros problemas”… dice Shiller, muy condescendiente. O sea vaticina más de los mismo. Engordar al NONSUMIDOR hasta que llegue a consumidor; llorar por los que se queden por el camino; y, vuelta a empezar.