B_castus_37 Y si no a dónde pueden recurrir los profesionales y empresarios emprendedores para poder orientar su futuro y desarrollar soluciones para superar la falta de productividad y generar la innovación en forma de puestos de trabajo? La universidad dirigida a la formación empresarial se encuentra ahora con su “talento descatalogado” por el fracaso del modelo económico. Muy pocos profesores están avanzándose en diseñar las nuevas soluciones. Y no será por falta de datos y nuevos actores económicos con sus causas-efectos. Muchos teóricos protagonistas de las hoy teorías fracasadas

sólo están publicando en sus bitácoras opiniones sobre opiniones de la situación y aún sin reconocimiento de sus lecciones caducas. Y los que aún tienen firma editorial saturan las librerías con repetitivos históricos de la crisis. Las estanterías de management y empresa han quedado con miles de libros caducos por sus desfasados mensajes formativos.

¿Dónde están esos profesores y gurús que con sus teorías subyacentes al reflujo del hoy fracasado sistema protagonizaban su buen saber hacer en el mundo empresarial? Ahora la sociedad debe de ser un nuevo vivero de emprendedores y necesita de sus mentes y de su unión para focalizar su conocimiento en estudiar los hechos para proponer qué hacer.

Un interesante artículo de Antoni Garrell incita a la sociedad catalana a que se pronuncie sobre Qui assumeix la responsabilitat de governar? A mi entender, además de estas elocuentes llamadas al orden, también hay que activar las mentes de políticos y responsables de la administración para que trabajen con nuevos criterios y objetivos. Como las condiciones han cambiado éstos deben aprender nuevas habilidades y este trabajo (porque es un trabajo) lo debe liderar la familia universitaria, que por algo son los formadores de personas.

Sin nueva formación no pueden generarse nuevas ideas

Hay situaciones más radicales de empresarios que no creen en gurús, como ejemplo Juan Roig con su “Menos Harvard y más Mercadona” con duras opiniones sobre los expertos a los que define: “las personas que entienden superficialmente de algo y que no tienen idea de lo que hablan son como iluminados que saben del futuro aunque sólo explican lo que ha ocurrido en el pasado”. Este presidente de Mercadona refuta al mundo universitario y es un síntoma a analizar. No obstante, su empresa la mueven hábiles y ejecutivos CEOs que de alguna universidad habrán salido.

La actividad neuroeconómica consiste en obtener lo sustancial de la neurociencia y la psicología para la toma de decisiones económicas que deben basarse en el análisis de datos por especialitas de las tres ciencias. Sólo la universidad puede aglutinar estos valores académicos que permitan buscar soluciones que pasan por un nuevo orden económico dentro de una ética que destruya lo menos posible la sociedad. El talento y la capacidad de estudio está en la universidad. La universidad debe de trabajar con sus docentes para investigar el por qué, para poder vislumbrar el cómo solucionarlo y poder transmitirlo a la generación de alumnos en proceso de formación y a los empresarios y profesionales en sus funciones empresariales.

Se trata de activar una “nueva formación” para adquirir esas nuevas habilidades necesarias para superar los sucesos que, de forma imparable, se irán produciendo cuando los políticos no puedan mentir más y los estamentos financieros muevan la batuta de su poder económico, en el nuevo modelo de sociedad que se está gestando al palio de su descarada codicia, sin temor a nada, como demuestran con la exposición pública de sus privados beneficios versus los millones de familias sin trabajo.

¡Universidad, reinvéntate! Entra en la empresa para ayudarla. Recicla a tus profesores con todo lo “nuevo que tienen que aprender”. Ponlos a investigar en proyectos directos a las necesidades de hoy. Activa aquellos profesores que están sólo porque son y no crean riqueza intelectual, hoy deben trabajar como los demás. En esta nueva etapa de crisis innova con la ayuda de las TIC y desarrolla la “formación no presencial”con menos coste que las clases presenciales, hecho que permite una proyección a miles de alumnos que no pueden desplazarse a centros de formación por coste y tiempo.

La nueva universidad debe de entrar en la empresa por la puerta pequeña para que lo asuma poco a poco para poder crear células de sabios para aportar conocimiento al mundo empresarial, diseñar talleres de nuevas habilidades para que los profesionales empresariales adquieran el pensamiento global, tutorar empresas para generar innovación, generar actividades para desarrollar el ingenio y la competitividad,crear y moderar aulas virtuales para compartir experiencias entre empresas del mismo perfil sectorial… Pon a tus profesores a estudiar desarrollos logísticos y operaciones globales para impulsar clusters de empresas en territorios nodales, investiga para la empresa soluciones que nacen en otros países, intercambia conocimientos con otras universidades y pásalos a la industria…

En definitiva, la universidad debe de ingeniar cómo activar ideas y aportarlas a la sociedad industrial que hoy es donde se pueden fraguar puestos de trabajo productivos. Cada empresa debe de estar vinculada a una universidad y tutorar la generación de talento. La innovación en la universidad debe de focalizarse a las empresas en estos momentos en que el capital intelectual debe crear un nuevo sistema económico y comercial dentro de la globalización.