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“Para salir de la crisis, vamos a ser creativos, decididos y positivos” es lo que dice Nigel Barlow, que ha ayudado importantes organizaciones en Europa y Los Estados Unidos para cambiar e innovar de una forma interactiva y entretenida con su fórmula “retiro creativo”: acompaña a directivos es paseos por la naturaleza a repensar sus organizaciones. Y, funciona, y los directivos ven después del ejercicio soluciones que como urbanitas no hubiesen descubierto nunca.

Víctor Riverola y Jaketerina Nikitina, innovan y nos ponen aquí, en Catalunya, Aragón, Navarra y Francia a disposición inéditos rutas y parajes de "sus Pirineos" en un entorno con la posibilidad ambiental de entrar en la situación de invertir la pirámide de problemas-soluciones, al poder reflexionar sobre los mismos desde esos refugios al que solo llegan los que están hermanados con la naturaleza.

Su libro es una guía de rutas alternativas para las posibilidades de cada uno. Se que Riverola no estará de acuerdo en que ir a la montaña llevando los problemas es justamente lo que no debe de ser. Pero en este momento cuando está en dificultades resolver la egoeconomía de cada uno y sobre todo los que tienen a su cargo una empresa no es tarea fácil y cuando esta el riego el sistema cognitivo es imposible desconectarlo. Mi recomendación es replicar la fórmula de Barlow y desde los refugios escalar la cima más cercana que permitan nuestras energía y ya verás como desde esa altura fluyen ideas que ni tu mismo sabes que tenías en tu cerebro.

Alivia la presión de tu mente y ella te premiará con soluciones, es la gran magia que tenemos los humanos y ello solo es posible si las situación es propicia para poder pensar y la naturaleza de la montaña es el universo en lo que la imaginación aflora. El mundo del management debe de dar las gracias a Riverola y Nikitina por facilitarnos donde ir, y ya es cosa nuestra, el elegir con quién. … Y, si tienes dudas contacta con Víctor: dile que eres mi amig@, y te ayudará su corazón de buen montañero es así.

El libro:     http://www.edicionesdesnivel.com/fichalibro.php?id=978-84-9829-159-9

PIRINEOS 20 REFUGIOS 40 CUMBRES persigue un doble objetivo: por un lado, destacar la importancia de los refugios pirenaicos como punto de partida de innumerables ascensiones, y por otro, rendir un sentido homenaje a la figura del guarda. A nivel histórico, los guardas y los refugios forman parte del patrimonio de nuestro alpinismo y son absolutamente necesarios. A nivel personal, creemos que es justo que se tenga en cuenta todo el esfuerzo que estos profesionales de la montaña realizan a diario, sea en los Pirineos o en cualquier cordillera del planeta, trabajando para ofrecernos un servicio de calidad. Su carácter, su filosofía y su forma de trabajar en ocasiones distan bastante de los estereotipos a los que nuestra sociedad nos tiene acostumbrados, y no siempre se valora como es debido su labor profesional.

En más de una ocasión se han convertido en auténticos ángeles de la guarda, capaces de prestar su apoyo al montañero perdido, al mismo tiempo que preparan un suculento menú para ochenta personas. Curtidos en las alturas, muchos son auténticos pozos de sabiduría alpina, y a través de las páginas de esta guía van a compartir con nosotros su experiencia, proponiéndole al lector una serie de itinerarios que discurren por paisajes de alta montaña diseminados a lo largo de todo el Pirineo, siempre tomando como base el refugio del cual son guardas. Con el objetivo de ayudar a la progresión del alpinista a la hora de adquirir un mayor nivel, en alguno de los itinerarios descritos se han incluido una serie de variantes que, si bien no constituyen un riesgo elevado, sí pueden amplificar la dificultad de la ascensión propuesta, abriendo de este modo la posibilidad de elegir el tipo de nivel que mejor se adapte a nuestras posibilidades.

Los itinerarios que se describen en estas páginas recorren gran parte de los principales macizos del Pirineo, distribuidos a lo largo de sus 675 kilómetros, ascienden a un buen número de cumbres, algunas de ellas conocidas, y nos descubren recónditos valles y lagos de gran belleza. A través de caminos y senderos que en muchas ocasiones se alejan de las rutas clásicas, los aficionados a la montaña podrán realizar, entre otras propuestas, travesías de cumbres en el Pedraforca, en el Monte Perdido o en el Vignemale, pernoctando en 20 refugios que por su estratégica situación nos ayudarán a descubrir rincones del Pirineo un tanto olvidados, sea por la actual masificación de la montaña o porque no siempre son la vía de acceso más rápida.

La mayoría de itinerarios puede realizarse partiendo y regresando al refugio en una o dos jornadas, aunque en algunos casos se pueden empalmar dos o tres rutas, realizándolas en diversas etapas a modo de travesía. En la guía también aparecen refugios alternativos donde pernoctar en caso de querer realizar alguna variante o por si se desea alargar uno o dos itinerarios. En cualquier caso, al final de esta obra el lector dispone de una lista con los teléfonos de contacto de los principales refugios guardados del Pirineo, así como de las principales agrupaciones propietarias de refugios libres, donde no es necesario hacer reserva. Para los meses de julio y agosto, y en algún que otro puente, se recomienda reservar plaza con bastante antelación, para evitar tener que dormir en el comedor o en medio de un incómodo pasillo.