800px-Vespula_germanica_Horizontalview_Richard_BartzLas nuevas soluciones para superar la situación de crisis, las deben de dar las personas que forman la Institución Financiera. Sus decisiones cada uno de ellos, las deben de procesar en el cerebro creando nuevos pensamientos basados en los valores que como personas tengan inscritos en su mente. La sociedad civil debe de lanzarles mensajes emociones para que modifiquen sus creencias ancladas en la estructura biológica de sus conexiones neuronales hasta ahora inamovibles, por nuevos valores que ayuden a las sociedad que por años han confiando es ellos y ahora víctimas de su codicia. Tienen que cambiar su egoísta estilo de irracionalidad social en su conciencia cognitiva, abrir sus mentes y analizar el mucho mal que han hecho a la sociedad que confiaban en ellos y hacer una transición en sus mentes para pasar de una conciencia cognitiva a la conciencia pura. Cambiar su "objeto-codicia" y abolir aquellos valores intencionados egoístas que han provocado con su práctica la económica de la crisis. Los "todopoderosos economistas" deben de plantearse nuevos valores a sus vidas y entre todos volver a crear un nuevo Estado de Bienestar.

Es muy diferente las consecuencia de pensar con el enfoque de una u otra conciencia. Si solo esperanza de cambio que no esta  en los datos ni en las cifras,  solo está en los cerebros de estos avispados personajes. Que en el caso de que sigan decidiendo con el mismo proceso mentalidad, con el que han volatilizado el modelo económico, la mayoría de la población lo pasaremos muy mal durante un tiempo impredecible.

Hay dos tipos de conciencia y de ello es testigo la Neurociencia por su comportamiento en la actividad del cerebro. La conciencia cognitiva tienen la capacidad de conocer y de correlacionar los hechos que vivimos para sacar conclusiones, y con ello poder optar por la mejor decisión positiva para los intereses que tengamos fijados como fundamentales. Y la segunda, cosa muy distinta es la conciencia pura… como el acto cognitivo que libera el pensamiento sobre un sujeto o necesidad, sin tener una intencionalidad predeterminada para buscar la razón de un hecho u objetivos prefijados, como en el caso del proceso de la conciencia cognitiva. Es decir, razonar con nuestros los pensamientos que tenemos anclados en nuestro cerebro e interiorizar en el mismo para buscar lo real, sin coacciones de otros pensamientos subyacentes o externos que la puedan alterar.

Es pensar con la razón como analiza Sam Harris cuando compara el proceso de fe o razón en su libro El fin de la fe [video] Comparar el proceso religioso mental que analiza la Neuroteología en como una creencia anteponer todo para un fin, paralelismo similar debe ocurrir en la mente de los financieros cuando en vez de religión ponen su codicia. Entender que ocurre en la mente de los todopoderosos empresarios financieros, que han pulsado el caos con la sobre explotación del modelo económico que estabilizado a tiempo hubiese podido mantener el Estado del Bienestar y, que por ejecutar sus interesadas decisiones como “su única realidad”, han roto el futuro para millones de personas que confiaban en ellos.

¿Qué pensamientos hay en la mente? y ¿como funciona su conciencia? en estos “empresarios subprime” con su cerebro como los demás humanos. Es evidente que lo emplean para unos fines muy particulares y que por supuesto con actuaciones positivas para ellos que les lleve a estimular su cerebro inundarlo de dopamina para entrar en una autocomplacencia y una supuesta una paz de conciencia. Su comportamiento y actitud ante la crisis lo demuestran, ahí bien plantados y exigentes ante los demás y exigiendo al Ejecutivo ayudas económicas, como si ellos no hubiesen sido los acusantes y el origen del problema. Quienes se comportan así, es que no dudan que están en la razón en una actitud de fe en si mismos. Si los causantes no se consideran culpables y estos siguen mandando en los instrumentos financieros, es evidente que los todo poderosos financieros, actúan bajo un proceso de conciencia cognitiva y no de conciencia pura.

Se han quedado con un activo iliquido, pero el tiempo está a su favor, ellos no tienen prisa, su pesebre sigue lleno, y volverán a capitalizarse con el retorno a sus arcas otra vez los bienes inmobiliarios que ya los hicieron ricos una vez.

Las mentes de los "todopoderosos financieros" actúan con su conciencia cognitiva basada en los valores que tienen por fe, con una fijación que los protege religiosamente ante las críticas o peticiones de ayuda que el tejido empresarial les demanda para reactivar el mercado y que los sueldos de las personas vuelvan a revivir. Ellos son ellos y los demás están para ser utilizados de simples consumidores. Hay que tener la esperanza de que la clase política los pondrá en el lugar que le corresponde para que cumplan con esa parte tan importante que les corresponde en la sociedad que los reconocerá como salvadores de la situación y esta vez la oxitocina que como molécula de la confianza les proporcionará esas sensación de serenidad que el ser humano tanto aprecia.