x_gambas Palamos Mi preocupación es que se están esfumando del tejido industrial de la pyme, las bases que sostenían el estado del bienestar y con ello la "ilusión" del emprendedor. No soy experto en casi nada y menos en temas de macroeconomía, pero hoy resulta evidente que los empresarios “de a pié” en este país, está esperando que surja un nuevo modelo económico. Quienes no son empresarios, tienen miedo a este cambio. Sí, todos los que aún tienen resuelta su egoeconomía, utilizando el oportunismo del poder y que están erosionando con su indiferencia ante las difíciles situaciones de los empresarios-emprendedores, que son por cierto, los "dotados de la magia" para la creación de puestos de trabajo. Y que la mayoría ya están perdido la ilusión por seguir empujando.

La injusta distribución de los recursos económicos, en la sola dirección para las entidades financieras y para atender los asumidos gastos sociales, exigidos hoy por una sobre dimensionada fuerza de trabajo compuesta principalmente por jóvenes en busca de su primer empleo y la inmigración. En un país que esta reduciendo a límites nunca imaginados, su economía de mercado, subyace una situación con tendencia insostenible. Muchos de los "impositores" de impuestos, ya empiezan a no tener ingresos para resolver. ¿Cómo se obligará a pagar impuestos?, a aquellos que no trabajan o tienen las empresas en déficit… Como entiendo y razona el economista Xavier Sala i Martín ,todo se está complicado y lo justifica con las pérdida de las bases del estado de bienestar…

con que se están destruyendo las bases para la convivencia, que hasta ahora han regido el estado del bienestar, como son: el “sentido de pertenencia a una comunidad”; el de "las obligaciones mutuas entre ciudadanos”; y el de las “responsabilidades colectivas”.

Los empresarios que no vislumbran soluciones para sus problemas comerciales, y están dudando de su continuidad empresarial, no se merecen esta falsa paz que comunican quienes tienen que solucionar y no se pronuncian el como hacerlo. Miles de personas aún con recursos, no están no consumiendo, y si apalancando sus ahorros, como si ello condujese a una solución finita. Cierran su imaginación para no predecir el futuro. Para otros la fórmula "ERE"es un aplazar los problemas. Lo sabemos todos y repetimos el ejercicio de ignorarlo.

Al marchamo de productos de nuestro país, se está haciendo un mal irreparable por la pérdida de la “imagen- marca” por el binomio negativo que lo acompaña como la baja competitividad y la carencia de trabajar con las nuevas TI, y el  no vender lo suficiente que hace perder productividad y desprenderse del talento en las empresas. Todo ello nos califica en una futura incapacidad internacional en demostrar una “evidencia de producto” necesaria para atender las futuras posibles demandas, que algún día deben de surgir en los países que si se están activado y que ya estamos viendo en la pista de despegue.

¿Podría estar la solución, en una acción política? Yo creo que sí, que los políticos se vuelquen con los empresarios, dinamizando recursos para generar un nueva educación que reinvente el modelo mental llamado: “internacionalización”.

Las pyme tiene mucho trabajo que hacer. Tienen que superar las barreras como las de aprender a “agruparse” y a “compartir conocimientos” y el “empleo de la tecnología de la información”, para lo que ya saben producir. Para no quedar discriminadas por los países que si estén por esta labor. Luego ya vendrá lo de esotérico I+D y la cacareada "innovación" (la mayoría de los que predican estos términos, ni ha pisado una empresa ,ni conocen su repercusión y doy fe de ello, lamentablemente)

Las TI, actuarán cuando la crisis empiece a superarse, como una nueva barrera proteccionista o una catapulta para los países que si hayan hecho sus deberes. En su fondo más realista dentro de lo globalización será así. Productos, servicios, y organizaciones deben de barnizarse con el valor añadido de la productividad, generada con la ventajas competitivas que se obtienen con TI, y todo ello depende de que de active le educación pertinente, por quienes si están dispuestos a participar del resurgir del tejido empresarial. En una evidencia que no se puede contar con la universidad neoclásica, que ha cerrado filas ante las necesidades del mundo empresarial. Y, a  los últimos ranking me remito.