B_Gegants R (12) Justo en el inicio del fenómeno de la globalización Simon Sinek como “analista de personas” descubre el porqué los líderes seducen a la gente y unas determinadas marcas venden sus productos sin más problemas a sus fieles consumidores. Inventa el concepto “Circulo Dorado” dando la solución como respuesta de un producto o un liderazgo con su:  “Por qué”, “Cómo” y “Qué” . Este trinomio como management hoy no es suficiente, la crisis ha corrompido la economía tradicional y ya nada es lo mismo.

El atraer a la audiencia, comunicando de una forma eficiente al status quo del pensamiento e ideales del líder o a la composición de una filosofía empresarial a una determinada potencial clientela, hoy con la crisis y la pérdida de valores por la degradada economía hace muy difícil poder convocar a un público objetivo potencial para ser cautivado, la gente esta inquieta, suspicaz y muy preocupada por no tener su egoeconomía resuelta. Ello afecta a ciudadanos potenciales votantes políticos, consumidores, funcionarios de la administración y empleados de las grandes empresas que peligra el “de por vida” en sus puestos de trabajo.

La gente hoy se apretuja en lo que ven más seguro y en lo que consideran una protección para ellos. “Nada de correr riesgos, nada de innovar”. El fenómeno de asumir nuevos compromisos, puede ser muy similar (y que me perdone Everett M. Rogers) al de la difusión de la innovación donde la “Mayoría Temprana” que son el 34% de la sociedad (según la Teoría de la Difusión de Innovaciones) estos son los que corren pocos riesgos y menos aún los clasificados como “Mayoría Tardía” otro 34% los asépticos a las nuevas ideas, cambios y demás valores innovadores. En la cola aún queda un 16% del grupo “Rezagados” lo forman la población negativa los tradicionales por excelencia. En definitiva como dice Rogers, solo  los “Innovadores” que corren riesgo representan un 2,5% de la sociedad y un 13,5% los “Adoptadores Tempranos” y paramos de contar una idea, un proyecto un nuevo producto deben de acogerlos estos últimos con cariño para que el 74% restante se suba al carro.

Ya puede tener tu discurso bien preparado de tu idea, mantra, esencia innovadora, proyecto singular o idea para cambiar la sociedad, si no llegas a detectar a los primeros en alinearlos para ser escuchado.

clip_image002[12][Por qué + Cómo + Qué] y pensar de "dentro a fuera, de la esencia al producto". Pero hay no es suficiente, hay que añadir: [A quién] y una vez rastreado y localizado, sólo queda emplear el arte con convencer y seducir.

Los papeles a emplear en una venta de ideas o producto no han cambiado con el tiempo y siempre los líderes y los productos singulares han superado la barrera del “conseguir que el otro compre” como el mejor arte de vender. Sigue siendo válido, que lo último que hay que sacar (exponer) es el producto y que antes siempre hay que emocionar con la idea, la filosofía política o de fiabilidad de la empresa. Pero hoy lo complejo es poner en orden el grupo de quienes escuchar de los: “A Quién”.

Los organizadores políticos para la captación de fieles votantes lo tienen muy mal, a cada paso en que empeora la situación del casposo neurocapitalismo, visiona que la gente que votará será menos y con ellos tendrá que acoplar la mayoría para mandar. Lo empresario o desarrolladores de ideas, lo tienen mejor si consideramos la globalización como una oportunidad que abre barreras a otras culturas y naciones. En España, la emprendeduría en el último decenos, ha sido cosa de pocos (o a lo sumo a las proporciones que prescribe Rogers), no se ha innovado, no se ha formado a los jóvenes en oficios y se ha dejado de investigar en la universidad-empresa. El problema de la gobernanza es que se han quedado sin gente, hay que formar el grupo de los “A quién” y eso solo podía ser posible implantando una nueva educación masiva a todos los ciudadanos en sus respectivos roles de responsabilidad social. Hay que, en poco tiempo, optar por la mejor de las peores decisiones disponibles y ponernos a trabajar todos para el bien de todos. ¡Adelante, allá vamos!…