Arturo …Ah, ¡Caray, ya hasta no vale lo de sol y toros. ¿A dónde iremos a parar? Pues, no debemos de tardar mucho en dar una respuesta a la cuestión. Ya se difunde opiniones de que en EE.UU. empiezan a no tener claro que no se crean puestos de trabajo en las concentraciones de empresas de alta tecnología como ejemplo Silicon Valley y que las tradicionales generan menos empleos por volcarse al libre comercio y llevar la producción allí donde mejor le renta. La innovación a lo largo del tiempo no es suficiente para la creación de riqueza sostenible en el sector manufacturero …

…afirma Andy Grove, antiguo consejero delegado de Intel, quien bien sabe las consecuencias del libre mercado que le permitió grandes éxitos y también perder grandes oportunidades de negocios. Por otra parte, era extremadamente competitivo y tanto a él como a la compañía se les conocía por el lema " El éxito alimenta la complacencia. La complacencia alimenta el fracaso. Sólo el paranoico sobrevive”, cita que indica que su visión de lo que va a pasar en EE.UU ante la creación de puestos de trabajo, es un espejo a mirar para no cometer los mismos errores que ahora deben de enmendar.

Realmente tenemos que tener un profundo temor por si las decisiones sobre las políticas de crear empleo, que las ejerzan gente que esté preparada que tenga experiencia y que sean el fruto del cruce de conocimiento acumulado. La experiencia acumulada debe de ser la base para tomar decisiones sobre que hacer para ”crear empleo”. Es posible que no haya estrategia definida, ni business school que tenga la fórmula mágica y menos los sesudos funcionarios que ya han probado y repetido decenas de veces las motivaciones para la cacareada innovación, creación de clústers y la internacionalización como si estas tres cosas fuesen un plato de una sola comida.

Los indicadores señalan que las hojas de ruta conocidas y las versiones de las manuales de emprendeduría están agotados, que las planificaciones estratégicas y aún más los fondos que se destinan en eventos, talleres y consultoría de obligado cumplimiento para obtener ayudas de la administración.Todo ello lleva a pensar que debe de trabajarse la creación de puestos de trabajo desde otro espacio, con otras miras y sobre todo con nuevos objetivos como el apoyo más a la creación de cientos de micro empresas que a querer derrochar recursos en grandes proyectos que nunca llegarán a tiempo en la cambiante economía de mercado.

La tecnología comporta tener y crear puestos muy bien pagados pero que no resuelven las masas de desempleados. Hay que crear la economía de servicios más que pensar en empresas de fabricación con cientos de empleados que ya cosa del pasado para los países desarrollados. Explorar posibilidades desde el ingenio y sobre todo de forma horizontal entre los que necesitan empleo. La idea de impulsar micro empresas desde el inicio es una naturales de los territorios y no seguir apoyando modelos irreales que solo están en la mente de los funcionarios que no han pisado el mundo empresarial desde adentro. Las actuales empresas establecidas irán a menos en un país como España en que la conjunción empresa, universidad y gobierno no tienen un proyecto común.

Crear con imaginación “job-centric-economy” e impulsar estos desde las políticas municipales, fórmula por explorar que por lo menos está cerca de quienes más necesitas tener solución como son los ciudadanos desempleados. Nadie mejor que ellos podrán ser los promotores de microempresas para sobrevivir en las economía de mercado. A ellos pertenecen la oportunidades de crear miles de micro empresas y no a las grandes organizaciones que tienen sus miras en otros objetivos globales. Hay que darle la vuelta a la tortilla y enfocar desde los afectados que generen sus propias soluciones. La herramienta y la obligación del Estado es facilitar la educación necesaria a los organizaciones municipales y los potenciales micro emprendedores que necesitan sobrevivir.