01 casa de l'administrador copyYa tenemos el primer líder que en su discurso habla de ética y de moral. El recién estrenado el Presidente Artur Más. Ya era hora que aparezcan los valores intrínsecos que deben de tener las personas como: “voluntad de sumar sin exclusiones, proximidad, humanismo, inteligencia y humildad”. Desterrar la crisis de valores y unir las fuerza y el talento para transforma el escenario caótico de la sociedad. También alude en sus principios pragmáticos que todo depende del capital humano este debe de estar preparado y capacitado y que tengan además coraje para cambiar la tendencia del caos y ganarse el respeto de los ciudadanos. Aspira con su equipo a crear una sociedad más solidaria, comprometida y próspera.  Estas son palabras del President y cuando se dirige a Catalunya como país que debe de transformarse que sus ciudadanos lo perciban y se sientan orgullosos de ella. No habla ni objetivara la felicidad de las personas  y su virtud, que imperen normas racionales que los ciudadanos entiendas y vean como necesarias. Tampoco predica mejorar la conducta moral en todos los ámbitos de la administración que los ciudadanos perciben con privilegios injustificados contrapuestos a quienes no ven horizonte en el destino de sus vidas dentro del mercado de la economía del trabajo. 

Que su equipo de colaboradores trabajen para aportar felicidad como bien común y la realización del bien moral como su verdad, es decir que busquen la felicidad en el honor y en la actividad de su vida pública, siendo honrados y cumpliendo las normas éticas a las que el President y ellos mismos se han comprometido. Erradicar la acumulación poder de los personajes en segundos y terceros escalafones que han fracasado en sus misiones a las órdenes de sus anteriores políticos y que en muchos casos incluso se han beneficiado por situación de crisis en el periodo de mandato pasado justificados por la falta de criterios ejecutivos. Quienes hallan realizado políticas de retroceso sea por simple ignorancia o falta de capacidades deben de ser dimitidos de sus cargos cometidos. Hemos estado dirigidos por un anterior gobiernos el del capricho y “el porque lo digo yo” en una “sin razón” ´que ha causado errores irreparables a la economía. Personalmente he vivido algunos de ellos en el área de la formación profesional y  en la internacionalización de las empresas, políticos y funcionarios con una miopía ejecutiva ante el efecto globalización y ante planes de activación de la economía.

Prudencia, Razón y Ética tres condiciones mentales en la actuación y el comportamiento de las personas que con seguridad también están en la mente del nuevo President. Repasando los principios de la ética aristotélica y cuando el filósofo estaba en la madurez de su vida se aparta de la ética metafísica y pasa al terreno práctico en la ley moral natural, hace cambios en sus criterios cardinales, transportando la prudencia por la riqueza e intercambia a su vez la virtud por el honor, en sus conceptos sobre el estudio de la psicología humana. Un cambio radical que nunca debe de hacer el President y estará tentado  cuando este acosado de problemas, incertidumbre y días carentes de felicidad La potencial moralidad de su equipo de gobierno viene en el saber hacer y las normas que cada persona de establece para ejercer su actividad. Hoy el equipo de consellers están bien armados con sus carreras, títulos, experiencia y educación. Mediante este activo debe de surgir un nuevo “saber hacer” y un buen “saber gobernar” que los ciudadanos podamos apreciar muy pronto. Y volviendo a Aristóteles sobre su concepción de la ética, recordemos su sentencia: “Así, las personas serán juzgadas conforme a sus acciones”.

Artur Mas plantea, y ha de ser un ejemplo para los dirigentes de los futuros nuevos equipos de gobiernos municipales para que los integrantes de los mismo tengan como objetivo único y fin trascendental el crear una nueva sociedad progresista con los valores que deben de honrar al ser humano y solo es posible hacerlo a través de las personas y como la verdadera eudemonía o felicidad que reside en el hombre y solo él puede lograr que surja como consecuencia de sus actos, siendo esta sagrada actividad la que distingue al hombre de todas las demás cosas. Virtud y prudencia y sabiduría tres valores que aplicados en la gobernanza como imperativo moral puede llevar el país y de nuevo a sus ciudadanos a un estado de felicidad que es meta de todo ser humano. Tenemos la moralidad en los medios y también en el propósito del fin, ahora de trata de trabajar para levantar la economía.