B_huevo fritoEl tejido industrial tradicional se ha roto el país. El turismo no va a solucionar con sus ingresos los presupuestos del Estado atendiendo la reciente noticia en que hemos pasado a ser el cuarto país del mundo, mal asunto, desplazados ya por China; suerte que aún somos los segundos en gasto realizado por turistas extranjeros, pero se aprecia también menos crecimiento en las regiones avanzadas que en las emergentes. La deslocalización de organizaciones internacionales también es un hecho evidente. El caos de la construcción y la prevista reducción de obras en infraestructuras, serán unos tremendos “motores de empleo parados”. En gran riesgo el turismo, si no mejora la calidad y sus ofertas. La industria automovilística si no reduce costes a base de pagar menos y trabajar más, se deslocalizará como está ya ocurriendo en Italia. No ayuda tampoco la administración con sus recortes anunciados en gastos, y  tampoco absorberá por ello mano de obra disponible cualificada, ni la que se irá generando con los jóvenes salidos de la universidad. Los empleos de servicios los cubre mayoritariamente la población inmigrante. En todo este escenario se plantean preguntas como: ¿Quién entonces generará nuevos puestos de trabajo? ¿En qué actividad se crearán los miles de puestos de trabajo que requiere el país? ¿Qué competencias tiene que tener una persona para poder aspirar a crearse su propio puesto de trabajo?

entre otras reflexiones que deben de tener respuesta en la política de empleo. Por otro lado de habla de la necesidad de innovación, competitividad y la colaboración de la universidad activando profesionales con vocación para ofrecer talento a la sociedad empresarial que sumado a la experiencia de la misma generar excelencia y productos competitivos de tecnología propia y exportable al mercado de la globalización.

La sociedad empresarial está muy castigada por la incertidumbre del mercado que le ha obligado a replegarse en estos dos últimos años incluso a cerrar sus empresas. Estas empresas la formaron la última generación y media, que ha vivido un estado de bienestar tan próspero como insostenible para nuestra nación, carente de las materias primas principales, tecnologías propias dentro de una deficiente política de investigación dirigida a generar patentes. La esperanza de generar una nueva hornada de nuevas empresas que desde su concepción tengan visión de futuro al mismo nivel como lo están haciendo los países emergentes. Esta oportunidad se centra en “Los Nuevos Emprendedores”, esos que aún “ni se han plantado que lo pueden ser” y que nadie les está ayudando para analizar sus valores y competencias y menos a visionar sus posibilidades para poder iniciarse en el mundo empresarial o comercial.

¿Cómo generar tres millones de empleos?… solo es posible en la actividad emprendedora horizontal. Que en próximos años, la iniciativa privada logre activar a medio millón de nadones emprendedores, esos que aún ni se han planteado serlo, que aún en su mente no se ha formado el “Pensamiento Emprendedor” a los que no se les ha estimulado en el cerebro su sistema límbico. Hay que generar emociones despertarles la curiosidad y estimularlos para que su autoestima responda a: ¡Yo, puedo ser un nuevo empresario! La administración mediante la Fundación Tripartita para la formación en el Empleo de España, es el rovell de l´ou y tiene poder para estimular y conducir los medios educativos para la formación continuada especializada. Responder a esta cuestión, es urgente y vital para la economía de España. Hay que dar respuesta a los miles de personas que deben de salir de su situación mediante la emprendeduría. ¿Tengo capacidades pare ello? ¿Sabré adquirir las habilidades que el mundo globalizado exige? … tiene que tener respuesta  y la situación parará de crisis a esperanza en la política de empleo.

Activar un millón de personas, en los próximos cinco años para que emerjan nuevas “nano y micro empresas”. Es la solución racional. La medida horizontal posible. Autogenerarse en la propia población desempleada con los medios disponibles en la FTFE para la formación continuada.

Estos “Nadones Empresarios” son los que ya generarán en su momento la necesidad de formar a otros compañeros, también hoy desempleados, en oficios y especialidades en una segunda fase del proyecto. Las minis empresas en diez años simplemente por crecimiento espejo, generan una media entre tres y seis puestos de trabajo y es la efectiva proyección para lograr miles de nuevos empleos basados en la EMPRENDEDURÍA HORIZONTAL.