X_mujer pariendoSin estar con los que están y solo en la soledad de la distancia, percibes que el “tempo” de los seres humanos es corto, muy breve. Alimentarse, procrear y dejar el lugar a otros individuos de la especie. Para aquellos que la fortuna o falsa suerte, les ha dotado de riqueza pueden en algunos casos alterar lo inevitable, retrasando algo el tiempo para llegar al final de la naturaleza del hombre. Hay un momento, y aquí lo percibo en mí alrededor, donde se resuelve la complejidad de la toma decisiones neuroeconómicas, cuando lo que ocurre, hace imposible optar por decisión alguna, porque se ha llegado al punto final, momento en que la economía de la vida individual da paso a la economía de la generación humana.

Los valores de los colectivos humanos como la intelectualidad tanto de las izquierdas y de las derechas, son fungibles que no alteran el destino. Como tampoco el temor a la voracidad de los mercados y a la dictadura del beneficio de lo material. Todos señuelos para que la mayoría de los individuos del género humano focalice sus vida a bailar al son de la insoportable levedad de la política, sí, esa que ahora da y luego quita, como está ocurriendo en los recortes en la los presupuestos de salud. Cuando un colectivo de humanos de todas las culturas están sujetos al denominador común de enfermedades te das cuenta que reducir en medicina es de una crueldad sin precedentes. Cuando se derrocha en infinidad de partidas sujetas a la vida placentera a costa de los demás.

El futuro de muchos españoles esta zarandeado por la globalización, no se entiende el mundo actual y la falsedad del progresismo insensato, por lo menos yo soy incapaz de entender el porqué. Y quienes dicen saberlo en el fondo están viviendo de los flecos de la crisis, como puede ser la política, la comunicación y la educación.

El mundo carece de horizontes en España ante la colisión generacional que está produciendo la mala calidad de los políticos que han hecho de la democracia su vivero de riqueza personal.

Cuando llegas a estar cerca de quienes han llegado a su punto final, y tienen horas para pensar, visionas las miles de generaciones donde todas han procesado el alimentarse, procrear y dejar su lugar a los siguientes. La gente que dice ser feliz, tienden a vivir más. La gente que es asidua a su trabajo, a su familia, amigos y fiel a su matrimonio, aún siendo feliz está expuesta a la ruleta de la salud. Quién emplee su poder, en recortar medios para la salud para quienes la fortuna los ha forzado a ser jugadores perdedores, la inteligencia de la sociedad progresista los nombrará como los artífices de la infelicidad social basada en el retroceso en la política sanitaria… solo es deseable que a estos no les toque poder reflexionar desde una sala de un hospital oncológico, por no desearles el mal que van a profesar aplicado con la rigidez de un management perverso, posiblemente aprendido resolviendo casos de eficacia comparativa en un ESADE o IESE cualquiera por indicar ágoras donde se forman quiénes dirigen y gobiernan la sociedad española y dentro de ella la política hospitalaria con la fijación de reducir prestaciones al pueblo.