B_Cuba (4)Coincidí hace unos días con un responsable de la Administración Pública, en el AVE y ante una película sin interés alguno, este percibió que estaba conectado con mi PC al programa online: Curso Superior de Gestión de la Innovación de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones en la Administración Pública. En el que participo desde el Comité Académico. El funcionario catalán, muy interesado en la innovación empleando una educada sutileza, me preguntó. ¿Usted es consciente de la escalada de complejidades que la crisis está afectando a los funcionarios? Y Sin estos haber hecho nada por merecerlos. ¡A caray! —Pensé— Este es otro, que está convencido de que es simplemente un espectador y no de protagonista o actor de la situación actual de Espala. —Así fue, como a la mitad del trayecto entre Barcelona y Madrid el tema estaba servido—. ¡Innovar sí!, ya veo qué en esto los dos estamos de acuerdo, pero ¿quién debe de liderar esta batalla en la gobernanza? Le pregunté. ¿Te refieres quién debe de activar la innovación dentro de la Administración Pública?, —me dijo él—. Sí, a eso me refiero, pues hasta ahora no me había replanteado así, aún ocupando un alto cargo en la Generalitat Catalana.

Amigo, —le respondí, sin esperar su respuesta—. El futuro del País, está en decidir y saber planificar las nuevas medidas correctivas sobre los presupuestos que deben de recortarse, en capítulos, forma y tiempo. La respuesta es quién debe de hacerlo es quién más sabe sobre el país: LOS FUNCIONARIOS. ¿Y, los políticos para que están? —Me respondió él—. Pues para poder legislar las propuestas de los funcionarios y también para comunicarlas a la gente (ciudadanos) de forma que estos las acepten como lo mejor para ellos, son estas propuestas políticas. Hasta que los funcionarios no asuman que son ellos los que deben de innovar y proponer eliminar gastos en cada una de las áreas de la gobernanza, este país seguirá cayendo en pérdidas. Hoy quienes están en la misión sugerir el cómo reordenar y reinventar el país son los funcionarios, que conocen por antigüedad en los cargos las peculiaridades y posibilidades evolutivas. Para que ello ocurra — me dice, mi amigo catalán— estos empleados públicos tienen que tener conocimientos y competencias suficientes. ¡Hombre, naturalmente! Ya que es de suponer de quién ha tenido la confianza del pueblo, como administradores, han tenido la responsabilidad de poner al día en las nuevas habilidades de forma permanente. Miguel te sorprenderás, — me dice—, Ya me gustaría a mí, en el departamento que regento tener solo el cincuenta por ciento de la plantilla con predisposición y competencias que indicas. ¡Ves!, ahí entra el papel y responsabilidad del POLÍTICO de saber orientar o dar destino a quienes están dentro de la Administración como su medio de vida y no con la misión de ser actor de la parte de la gobernanza que le corresponda.

Un pensamiento innovador y creativo, —me comentaba—, es el necesario, te diré más imprescindible, —me dice—, para dar solución a múltiples problemas actuales y para adelantarse y prever los que aparecerán por la falta de dinero en el próximo 2012, que está ahí a la vuelta de la esquina.

Muy fácil tienes la solución, —le digo en el tomo de confianza que me indicó podía emplear—. Se trata de que delante de cada problema, pongas el frente para resolverlo a un válido funcionario. Mira —me respondió de forma amable y telegráfica—… «Ahora estoy resolviendo tal cantidad de asuntos, que sólo presto atención a aquellos cuya esencia puedo analizar para solucionarlos». Y añadió, ahora «Sólo ante aquellos problemas que me permitan investigar su origen con suficiente información y detalle tengo posibilidades de aplicar una solución y, como consecuencia, de olvidarme de ellos para siempre». En definitiva, esencia y origen de los problemas. Este es el orden racional establecido para llegar a la solución.

— Amigo, le dije— debes cambiara y pasar a “Pilotar la gobernanza”, y no debes de hacerlo solo. Es una tarea similar a la de Pilotar el Márgen en un empresa, saber seleccionar la solución que más ayude a su consecución. Poner delante de cada problema, bien etiquetado, a un responsable del mismo y de esta forma ya estás empezando a TRANFORMAR LOS PROBLEMAS EN NUDOS. Por ello, se ha de plantear un abanico de alternativas , y  a los más  EXPERTOS FUNCIONARIOS, para que tú puedas decidir cual asignas a quién . Se trata de que, una vez acotados los “nudos” <problemas>, tengamos una descripción elemental para conocer las partes que compondrán la solución. Te ayudará a resolver el siguiente algoritmo, como fórmula para transformar los problemas en nudos: Crear unas cápsulas de conocimiento o descripciones bien formadas por cinco componentes que sus respuestas nos permiten deshacer el nudo:

N-1 Descripción: ¿Dónde está su origen?

N-2 Descripción: ¿Qué funcionario está en dicho origen?

N-3 Descripción: ¿Es nuevo o es repetitivo?

N-4 Descripción: ¿Cuánto afecta a la gobernanza?

N-5 Descripción: ¿Quién es el responsable de solucionarlo?

Estas respuestas medidas y valoradas señalan a quién es el funcionario responsable de resolver, cuál es el área afectada, y si tiene o ha tenido los recursos necesarios para haber evitado el problema o, al menos, ahora para solucionarlo. De esta forma, se llega a una respuesta de tipo binario sobre la capacidad competencial del funcionario: «Sí, sabe resolverlo» o «No, no sabe resolverlo» « Sí, tiene la actitud de colaborar » o «No, la tiene». Momento en que el alto cargo, debe de actuar honradamente ante la sociedad y no aceptar tener en su estructura a quién no está preparado para el desempeño con éxito de sus funciones y responsabilidades.

… En breve… llegamos a la estación de Atocha… ¡Oye, a ver si nos vemos en otro viaje! —Me dice—, pues eso depende del destino. ¡Adiós, amigo!