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En la administración hay gente que se dedica de manera significativa… y no están siendo reconocidos y balanceados en cada cambio de políticos electos. ¡Están ya cansados! … se percibe. Sus carreras deben de depender de sus resultado, además de ser premiados por ellos. En su conocimiento está el establecer un management de gestión moderno. Todo lo demás, es estar mareando la perdiz, sin más futuro que la oscuridad para la económica de España. EL INDEPENDENTISMO de los empleados públicos es el potencial para el cambio con la ayuda del TALENTO  de una dirección pública profesional alejada de la burocracia y el partidismo.

Es lo primero que se me vino a la mente, cuando después de que me saludara efusivamente, el funcionario misterioso que fue mi compañero de asiento en el AVE a Madrid, hace un mes (ver post: Funcionarios Innovadores (I) ) . Sí, este personaje me insistió en no ponerle un nombre. Por lo visto esta vez ha venido dispuesto a plantear sus ideas basadas en su vivencias de tener que soportar muchas legislaturas que el partidismo totalitario de los políticos de turno lo hacen bailar al son que más les convine a ellos y no a la ciudadanía. Nada más verme, ya justo me indican ¡solo discuten datos! Y nunca las consecuencias y menos el origen de los mismos. Qué no saben, que estos políticos se han olvidado de Keynes e ignoran la existencia de Krugman. Confunden la “Teoría general sobre el empleo, el interés y el dinero” y a estos disciplinados economistas con el capitán Queeg (Humphrey Bogart) de película del El Motin del Caine. —Yo no estaba preparado— Justo estaba pensando en las medidas que Zapatero piensa introducir como si se tratase de un supositorio de glicérica en la política de empleo. La primera andanada la enfoca en que: “hay muchos funcionarios que se ven mal dirigidos”, “desconfían de sus jefes por la evidente limitación de sus conocimientos”, “que no hay líderes con talento para plantear el futuro”… no saben por dónde van y que además muchos desconocen hasta quién realmente los dirige, ante los continuos cambios. Qué muchos funcionarios “se buscan un trabajo”— me decía— para sumergirse en él y pasar las horas en sus dependencias. ¡Ah, bueno! Y que hacen estos empleados públicos ante esta situación —le pregunto, con curiosidad—. Se limitan a pasar el tiempo y contar sus trienios para olvidarse de podrían ser muy útiles que están en la administración. Para muchos miles de estos empleados públicos, su objetivo es pasar los más discretos posible en el día todos los días. Se percibe su inutilidad, se evidencia y hasta tienen la desvergüenza de no ocultarlo <… lo he vivido>. Eso sí, mostrando una cínica educación en el trato con el entorno.

 

imageMiguel, —me dice—, ¡los políticos!, ahí radica el origen de la situación, ¡Hay que convencerlos de una nuevas condiciones operativas. Hasta he intentado ordenar, lo que a mi entender, debería ser la hoja de ruta de acciones que modificasen la cadena de valor del actual sector público — me dice— Y, ¡Ya veríamos! Nacería una nueva gobernanza para afrontan el paradigma de esfuerzo y trabajo para superar la crisis: El de la eficacia —me insiste, para despertarme la curiosidad—. Hay que buscar líderes en el mundo empresarial, universidad, sindicatos y en la propia administración y lograr como primer paso: “Qué el Corporativismo evolucione a eficaz, para los intereses prioritarios del País”. La fuerza de este poder abierto para abrazar los problemas, a quienes vencería en primer lugar, sería a los políticos para que acepten la eficiencia de los Empleados Públicos y les permitan desarrollar sin interferencias partidistas planes correctivos desburocratizadores y potenciadores de la productividad; Qué empleados públicos optan por la decisión de objetivar la productividad, misión que deben de promoverse por parte de funcionarios influyentes (grupos 30, 29 y 28); Introducir la Innovación en el Sector Público y crear un nuevo modelo mental de gestión, mediante una formación permanente y obligatoria para poder promocionar la gente extraordinaria que hay en la administración —ahora invisible, cómo mi amigo, pensé yo—; Y, por último como sexta consecuencia se generaría un promoción de Líderes con Talento, dotados de Coraje, Visión y Habilidades. Hoy anclados entre los Empleados Públicos.

…Ah, ¡Caray!, mi amigo esto no lo ha improvisado y con seguridad ha llegado a pensar con más gente, en la “NUEVA CADENA DE VALOR DEL SECTOR PUBLICO”. ¿Será que decisores públicos están por cambiar su modelo de trabajo?

Estic al·lucinant!!! Sí, sí, ya los sé. —le dije— Ahora hace falta que la troup de economistas que pueden influir en los políticos, logre que estos aplaquen sus ansias de protagonismo y hagan equipo con los empleados públicos voluntariosos de transformar la situación actual de corporativismo para poder cantarles la caña o despedir a los ineptos y premiar a lo eficaces. Como primer paso para mejorar la productividad en el Sector Público. Para proteger la IMPARCIALIDAD — le respondo—de los empleados públicos estos tiene que ganárselo. Por mi experiencia creo que muchos ya están en ello.