X_PanSe actualmente de las estructuras de la información como la herramienta que mueve las decisiones en todas las sociedades como la económica, política y universitaria. La sociedad está intoxicada con la información de cada día. Se está aborregando a las personas con información relevante que no es colateral y ni tan siquiera subyacente a la realidad social que se está cociendo sin un futuro halagüeño para los habitantes del planeta que deben de abandonar su Estado del Bienestar.

El aislamiento de la personas a su suerte, en el caso del desempleo, es la atroz forma en que los poderosos que han atesorado durante el jolgorio especulativo, medios materiales y dinerarios empleando para ello a dichas personas e influenciándolos al más radical de los consumismos. Asiladas no “tienen masa crítica”. El objetivo ahora es lograr idiotizar a dicha masa de personas con problemas de encontrar trabajo, forzando a su desconexión social, empleando la comunicación intrascendental que distraiga su mente; evitando así una convergencia entre las personas e ideas con la misma problemática para sobrevivir. ¡Vaya! romper “la unión hace la fuerza”.. como la fórmula social que acaba siempre surgiendo en las injusticias.

Las unidades fundamentales de la realidad de lo que sucede a nuestro alrededor, la taponan con un ardid comunicativo muy bien estudiado por los políticos y que difunden sus discípulos “los periodistas” que además viven de vender noticias más que de investigar hechos y denunciar comportamientos. En la física cuántica se explica hoy como novedad que el “información es más importante que la materia o la energía”[1] y en la mecánica cuántica otra afirmación es que “No se puede decir que algo exista a no ser que se haya realizado una medición”…

¡caray!… en el caso que nos ocupa sobre la información, el que surjan datos al aire, sin haber medido la realidad es una farsa carente de ética. La realidad está dispersa, la universidad y los centros de enseñanza deben de trazar una educación y formación para que las personas tengan las competencias que le permita interconexionarse entre ellas, sumar valor y crear un peso específico suficiente que obligue a quienes están dirigiendo la sociedad, recapaciten y lo haga pensando en todos y no en ellos solamente.

El dogmatismo de antaño ante decisiones de futuro ya no vale, las normas del juego han cambiado, se vive por la información tan acelerada en una incertidumbre de la realidad <que muy pocos conocen>, hay que escapar del determinismo, nada será como antes. No hay modelos económicos para comparar y predecir, <la economía así lo está evidenciando>. El futuro está abierto a un pensamiento moderno que permita actuar con nuevos valores en la gobernanza de la Administración, Universidad y Empresas. No vale crear modelos en base a la información, hay que medir y detectar la “cosa” “el error” “al sinvergüenza que se está enriqueciendo”…

Pensar en las siguientes generaciones, como ellas lo hicieron por nosotros. La sociedad debe de aplicarse la frase de Shopenhauer << Un hombre puede hacer lo que quiera, pero no querer lo que quiera>>. Dar sentido a la vida focalizando la economía. Albert Einstein dijo[2]: ¡Qué extraña suerte la de nosotros los mortales! Estamos aquí por un breve período; no sabemos con qué propósito, aunque a veces creemos percibirlo… <<Me recuerdo a mí mismo cien veces al día que mi vida interior y mi vida exterior  se apoyan en los trabajos de otros hombres, vivos y muertos, y que debo esforzarme para dar en la misma medida en que he recibido y aún sigo recibiendo…>>

Nada cambiará, y así lo expresa Xavier Marcet con su “todo ha cambiado”,  si no actuamos pensando en los demás. Qué la educación es determinante para el futuro de la generaciones. Y, que hay que protegerse de la información sin fundamentar y llegar a la causa del caos.  Hay muchas mentes en España preparadas para el salto a la toma de decisiones amparadas en la aplicación de la INNOVACION en todos los campos.


[1] Vlatko Vetral; Profesor de la teoría de la información cuántica de la Universidad de Oxford.

[2] Filosofias actuales;nº13; vol.84,p193-194