imageQuién tiene conocimiento y competencias para poder transformar la sociedad que forman los funcionarios en la Admistración, apuntan todos a se debe de aprender a innovar incluso algunos recomiendan que este acto de renovación sea radical. Los ejes para que ello sea una realidad los definen como Educación y Formación. También ahondan en que debe de hacerse trabajando con esfuerzo intelectual para mejorar la inteligencia. Desde Issac Mao con su promoción de la tendencia del sharismo <<Cuanto menos compartes, menos poder tienes>>, en las posibilidades de la red. Las ajustadas definiciones en orden lógico de Oriol Homs sobre la que construye, establece y convence que la sociedad del conocimiento es una necesidad vital para el progreso de España. La teoría de Henry Chesbrough sobre la Innovation Open. Todos con sus los instrumentos transversales para compartir conocimiento. Xavier Marcet, con sus cientos de magistrales aciertos, en las que aboga por la necesidad de “innovar”, (patologías en el funnel de la innovación) por poner un fresco ejemplo entre mil; Marcet explica la problemática que deben de superar las cargos decisores en los 360º, de su aplicación y como resolverla, estimulando sin dilación a empresas, universidades y administraciones, para emplear la innovación como la herramienta de progreso. Promueve por su experiencia lo disruptivo en animar  a quienes saben y están preparados para el acto de arranque del pensamiento innovador: ¿Y, ahora por qué no?.  Pero son en primer lugar las personas, el proceso de su cerebro el que tienen la necesidad de cambiar. La realidad es que muchas aún ni se lo han replanteado por pura anatomía procesal cognitiva y que está más arraigada al “no cambio” en función de la seguridad económica de su futuro,

Se dice que haya que ejecutar y establecer: “Entornos colaborativos”; “inteligencia colectiva”; “Redáctica”, “Donantes de conocimiento”; “Inteligencia emocional”; “Educación profesional” y hasta de “Innovación Radical” la necesaria “Innovación abierta”;”Accountability; “Talento” y la necesidad de una Nueva Gobernanza en la universidad y administración. Todas son decisiones neuroeconómicas que deben de tomar personas y con su aplicación reportar en su mente una emoción positiva.

Todo son aportes de esa realidad que ya está dictaminada y con la más exhaustiva radiografía de su anatomía de errores y círculo perverso en el funcionamiento de sus organizaciones. Todo se sabe, todo está prescrito y nada se resuelve… ¿Por qué?, resulta que se analiza la necesidad de que las personas se empleen en aprender nuevas competencias y generar las metodologías pronunciadas. Se parte de que le individuo, su mente lo hará. Pocos perciben de que el ser humano percibe una realidad que es la que ve, y se la hace suya, distinta a la que realmente es. El cerebro de las personas como analiza Kia Nobre, profesora de neurociencia cognitiva[1], en las personas, su cerebro, emplea poco tiempo en atender la realidad para organizar la percepción y las acciones como repuesta y las predicciones de sus consecuencias, cuando no les va en ello su supervivencia o un riesgo económico ha haga peligrar su estabilidad individual o familiar. ¿Qué ocurre, para que no se progrese en mejorar? Por qué a las personas no le llega a su mente para que puedan procesar y aliarse a la innovación la realidad del País; no ven peligrar su seguridad económica y con ellos su supervivencia. Los expertos indican todos lo que hay que hacer y pocos el por qué hay que hacerlo de forma urgente y radical. Los funcionarios ven su verdad, su realidad que es muy distinta a la que está arraigada a la sociedad para la que trabajan. Es la naturaleza humana la que les está más protegiendo. No los hará moverse hasta perciba que su seguridad egoeconomía peligra. Su cerebro les manifiesta una falsa realidad. También los funcionarios tienen en contra la ayuda de su memoria, en la misma no tienen gravados pensamientos procesados en trabajar para lograr productividad o para defender un puesto de trabajo, y menos los golpes de adrenalina que recibe una persona cuando queda en situación de desempleo. No tiene recuerdos-pensamientos en su inteligencia adaptativa que puedan activar su necesidad al cambio, a reinventarse a empezar a trabajar para apoyar el progreso de la sociedad de las que ello “administran” o son los “formadores” en el caso de docentes. No pueden realizar lo que denomina Nobre, “Atención selectiva” , por no tener referencias en su cerebro no pueden recurrir a los recuerdos para elegir en los que forjar el necesario cambio. La intuición está neutralizada, no la han tenido que emplear en el desarrollo de su actividad profesional en lo referente a tener que luchar por un futuro cada día, todos los días.

Hay que focalizar, para el cambio, en la necesidad de formar en una nueva educación que motive el “saber” que se espera de ellos. Los gurús expertos en los métodos del cambio afinan y muy bien pero en el “cómo” y en el “saber hacer”, es decir en herramientas de formación. Nada de podrá hacer si antes no se realiza una Nueva Educación, a poder ser no traumática. La mente de los miles y miles de funcionarios, todos clave, pare el desarrollo de España necesitan CAMBIAR SU MODELO MENTAL, al que requiere de ellos, la realidad económica del siglo XXI y transformar la gobernanza y la ética a lo que exige la sociedad actual y el compromiso cívico para con las nuevas generaciones.


[1] Universidad de Oxford