X_ P1090136Tres sociedades, la política de base, ciudadanía y la de los funcionarios de la administración, han empezado a lanzar señales de un cambio social. Necesidad vital  para poder ordenar el futuro económico de las personas que dependen de las decisiones de los políticos profesionales, empachados ya la mayoría, por el poder mal empleado, y los muchos  cargos decisores en las administraciones locales, en estos momentos  amedrantados por la falta de recursos para poder generar actividades que permitan progresar a sus poblaciones. También y es determinante para un cambio social a positivo el que los funcionarios, ya,  empiezan a percibir que no hay contrato que pueda durar “toda una vida” en una España intervenida por el poder de los financieros que la van a colonizar por todo lo que resta del siglo XXI.

Me despierta la visión que aún es posible ordenar le futuro, la actividad de personas como Mario Alfonso Luna abiertas al cambio social, que aprovechando la concurrencia ciudadana ante el pregón de una fiesta mayor, lanza reflexiones a la concurrencia para reavivar los objetivos de un instrumento fundamental para el progreso  como son las asociaciones de vecinos, a las que define como los “freelances de nuestra sociedad”, explicándose en estos términos:“… las asociaciones (de vecinos), hacen política. Y hacen política por la sencilla razón de que trabajan para los intereses de la comunidad. Tan sencillo y simple como esto. No existen intereses de ningún partido político, no existen intereses de particulares, y aun menos, intereses personales. ..Esto tendría que ser así, de hecho es así y así nosotros lo practicamos. En este país muchas asociaciones están volviendo al origen de nuestra democracia,

… y vuelven al origen, porque en muchos casos, las asociaciones se habían transformado en extensiones de los partidos políticos gobernantes, por el afán que tienen en quererlo controlar todo, y todo no se puede controlar, es contraproducente. Todo no es necesario porque siendo así, se esconde en quine lo practica una clara intención de limitar la liberad de las personas. Y, sobre la necesidad de revívalas expone…”Tenemos que ser capaces de entender, que una cosa es creer en la participación, y otra muy distinta, hacer participar a la gente con la clara intención de controlarla y manipularla para imponer un criterio. De la misma manera que una cosa es educar, y otra muy diferente domesticar;… personas unidas, de ideologías diferentes, podemos y sabemos caminar juntos cuando toca, cuando es necesario y cuando hace falta que así sea. Y lo que también es muy importante, sin zancadillas, sin amiguismos, sin ponernos el dedo en el ojo, sin reproches y sin medallas, aceptando y entendiendo nuestras diferencias, diciendo las cosas con claridad y no escondiéndolas entre palabras;… y su propuesta: “Luchemos juntos por la unión, por la cohesión, por el compromiso y la transparencia entre ciudadanos, entre asociaciones, partidos políticos y administraciones.

En la sociedad de los altos funcionarios de la administración pública, empiezan también a surgir opiniones  realistas ante los cambio imparables de su entorno laboral. Lo expresan incluso en  foros concurrentes del sector, sea este un ejemplo … “En mi caso, tengo miedo a la monotonía, y a la falta de progreso, a sentir que no se avanza, y a no solucionar problemas…Desde hace poco tiempo, también tengo miedo a quedarme sin trabajo, lo que hace que en mis apuestas personales/empresariales/proyectos sea un poco más conservador, no renunciando a ellos, si no dándoles más plazo para acometerlos y no buscando el resultado a muy corto plazo...Emprender en la administración pública es posible, pero hay que desprenderse completamente de cualquier miedo al entorno. Eso sí, requiere tres veces más esfuerzo que en otras organizaciones.

Ciudadanos y funcionarios no podrán cambiar la sociedad sin que se regenera  la política de base con una nueva conciencia, sentido de sí y valores. Ahí, en una nueva sana política, reside el futuro de todos los que no tenemos la economía solucionada, debido en en gran parte por el apalancamiento de riqueza lograda durante el estado del bienestar, por quienes han ostentado poder y se han beneficiado del mismo. Capitales bien atesorados en países fiscales, como ocurre con la nueva clase medial alta que ha emergido desde los años 90,  entre los que hasta ahora han administrado la gobernanza y el destino financiero de los ahorros de la gente. Políticos enriquecidos y financieros bien saciados,  arropados ambos por los empresarios utilizados como socios oportunistas que  han sido utilizados como arietes del despilfarro para el beneficio de todos ellos.

Hacen falta nuevos líderes para objetivar el priorizar la forma de transformar la sociedad de la educación,  que es donde residen hoy los futuros artífices del cambio, los jóvenes estudiantes. En ellos reside el potencial para crear un nuevo País. En la capacidad competencial de los formadores reside la gran parte del necesario éxito. Lograr que se movilicen para enseñar a sus discentes además de conocimientos,  los valores y ática de la necesaria cultura progresista para en necesario cambio a positivo. Estos adultos en el ejercicio de la docencia,  son claves. En los institutos y en la universidad, hoy están los futuros lideres que deberán en pocos años  potenciar en teneos ciudadanos de propósitos para crear una nueva sociedad que permita evitar la pillería de la actual.

Nada será posible si la juventud como base generacional no tiene arraigado en su día a día el estímulo al estudio, trabajo y esfuerzo, dentro de una ética y valores que se debe de recuperar y estimular desde las tres mencionadas sociedades. Todo es posible si los gobernantes dejan de mentir a los ciudadanos y en la caso de que persistan la gente les plante cara. Democracia es poder del pueblo a decidir hay que empezara a repetirlo miles de veces para reaccionar ante la “Democracia dictatorial” practicada en la forma tácita de gestionar de los políticos que no cumplen los prometido ante las urnas.

La manipulación de información y las técnicas para generar una sociedad de aborregados deben han llegado a su fin.  La evidente sangría de lo poco que aún puede tener de valor el País tiene que frenarse no  permitiendo que lo políticos de turno gestionen las administraciones públicas forzando masivas  privatizaciones de empresas de interés ciudadano y que la banca de salga de rositas con ayudas públicas para sus capitalizaciones que ponen de rodillas a las siguientes generaciones de españolitos de a pie ante la deuda soberana que se asume.