P1000019Si perteneces a la clase media-media y no ves que nuevo papel vas a tener en la vivir en sociedad poscrisis, tienes asegurado eso sí, salvo que no reacciones a tiempo un futuro complicado. No puedes perder ni un día en plantearte reorientar la actividad personal y profesional; debes de crearte un paradigma propio que contenga oportunidades para sobrevivir que dependa de ti y solo tú puedas decidir su proyección. En el caso de que tú rol este en la clase media-baja y ahí están instalados la gran mayoría de los que se quejan con actitud desconfiada por todo lo que ocurre, sin pasar a ninguna acción personal que haga posible cambiar las cosas venideras.

Gran parte de la clase media será engullida por los gigantes que mueven la globalización que en realidad es la nueva modernidad neocapitalista mucho más destructora que el anunciado Capitalismo 3.0 diseñado para la desconexión de nuestras conciencias y evitar que el sistema emocional y las neuronas ordenen ideas y evitar que el consumidor de la clase media que se había vuelto poderoso demandando un sistema de relaciones económicas en el que se garantizara libertad, derechos humanos y la supervivencia. Más de la mitad de la clase media es insostenible con los derechos adquiridos. Consumir y pagar impuestos pero no a cambio de los beneficios sociales alcanzados una contrariedad sin solución a la vista. ¡Aquí sobra gente y es de la clase media! Es el alegato que ya empieza a ser la canción de cada día para fijarla en la mente de la gente.

Actuaciones individualistas para fortalecerse es el entrenamiento para lograr un futuro músculo social. En enemigo de esta opción esté en los que se quejan sin hacer nada ni para ellos mismos, estarán cada vez peor económicamente. Se entregan como unidades de consumo hasta cuando pierdan sus empleos y se enfrentes a que la sociedad no tiene nada para ellos. Mientras, se limitan a quejarse entorpecer el intercambio de ideas y merman la productividad en su entorno de trabajo. El gran problema de este grupo social es que no les pasa ni por su mente dedicar tiempo a la formación como herramienta para adquirir nuevas competencias y habilidades que además les abriría la visión de desarrollarse; reinventase; vivir en otras ciudades; poder relacionarse con otras gentes y sobre todo aprender inglés.

 

Para mi sorpresa, estoy viviendo acontecimientos en mi entorno que afectan personas que tan solo hace unos meses podían dormían las noches de un tirón y ahora se lo impiden sus venideros e imparables problemas laborales con sus consecuencias personales. Se dice que es bueno tocar fondo en las posibilidades profesionales y aprovechar esta situación como el límite de madurez laboral y experiencia como una forma de resurgir. Muchos no lo ven así y la comunicación intoxicante colabora en ello e intentan seguir encadenarse a su sillón de confort esperando que alguien les de solución a si futuro. ¡Se equivocan! En época de crisis lo que impera es el “sálvese quien pueda”. Es el universo del individualismo y no es ser derrotista ante las posibilidades de cambio que puede lograrse desde colectivos pero la realidad de España es la corruptela de los que ostentan le perverso liderazgo político en el teatro de la partitocracia, captados como troupe de escribanos para nuevas leyes a las órdenes de las clase media alta y los ricos intocables.

La clase media alta ha aumentado, además de los de siempre se han incorporado aquellos que se han beneficiado con actuaciones especulativas y políticas al mejor “estilo de Alí Babá”. Este distinguido segmento se va a proteger y blindar sus privilegios para que durante las siguientes décadas el desmoronamiento del resto de a clase media no les afecte y si lo afiance en su alta posición aún más.

Con este evidente panorama, hay gente que conozco que siguen ere con ere posicionarse en “más vale malo conocido a lo bueno por conocer” o aún peor

“pillo lo que puedo para vivir hoy y mañana ya veré”. Mantienen une enmascarada situación de odio para con la sociedad, esa que hasta ahora les ha mantenido en un confortable Estado de bienestar y ahora los lanza por la senda de “tienes que mover el culo o no sobrevivirás”. Gente auto engañada en que alguien trabajará para crearles un nuevo futuro. Su cultura les impide ver que para desarrollarse de nuevo uno tiene que reinventase; crear nuevas relaciones profesionales y personales; formarse en competencias que nunca antes se había podido imaginar y sobre todo enterarse y aceptar que decidir su futuro es un conflicto que no va a poder evitar resolver, y que las actitudes con emociones negativas deben de desterrarlas a toda costa. Hay que interpretar la realidad, no engañarse con falsedades intentando cambiarla. A todos ellos los invito a leer a Nassin Taleb —Antifrágil—

Las cosas han cambiado y con dolor veo a gente a mi alrededor que están en los entremeses del menú del forzado cambio en su entorno profesional y familiar. Su primera reacción es la de desconfianza, empiezan a posicionarse en que todo se vuelve malo para ellos y tienen miedo a reaccionar al respecto. Irradian fobia para con la sociedad sin saber que así destruyen las posibilidades que pueden surgir en su entorno. No entiendo cómo solo ven el mal en los demás. Están asumiendo que la sociedad quiere destruirlos y reaccionan con prepotencia destructiva en lugar de aceptar la realidad del cambio basada en nuevas condiciones de trabajo; aceptar nueva fórmula recompensa esfuerzo trabajo; asumir un humildad para que los demás cuenten con ellos y desistir de mantener un equivocado orgullo de exigencias que solo los puede llevar al aislamiento personal y profesional. Forjar una poderosa voluntad para el cambio y recordando a Catón al que las cosas no le gustaban que fáciles por temer a que se debilitara su voluntad. Una prueba que muchos van a tener que superar.